El paquete «Omnibus» de la UE sobre sustancias químicas propone una serie de cambios específicos en el Reglamento sobre clasificación, etiquetado y envasado (CLP), con el objetivo de reducir la carga normativa y, al mismo tiempo, mantener un alto nivel de protección de la salud humana y el medio ambiente.
Un cambio clave es la introducción de un contacto digital obligatorio en las etiquetas de las sustancias químicas peligrosas. Además del nombre y la dirección del proveedor, las empresas deberán facilitar un canal de comunicación digital directo, como una dirección de correo electrónico o un formulario de contacto web, para mejorar la comunicación tanto con las autoridades como con los usuarios. La propuesta también ofrece mayor flexibilidad para los envases pequeños y amplía el uso de las etiquetas digitales. Cierta información, como los números de teléfono del proveedor y los datos de proveedores adicionales, podrá facilitarse de forma digital, lo que contribuirá a aliviar las limitaciones de espacio en las etiquetas.
Para hacer frente a los retos de aplicación, se propone ampliar el plazo para actualizar las etiquetas tras los cambios de clasificación de 6 a 15 meses, lo que daría a los proveedores más tiempo para gestionar las actualizaciones de los envases y las existencias actuales.
La ley ómnibus también simplifica los recientes requisitos de formato de las etiquetas. Aunque se mantienen los tamaños mínimos de letra para los productos de consumo, el enfoque pasa a centrarse en garantizar la legibilidad general, en lugar de cumplir con normas de diseño muy prescriptivas. También se simplificarían los requisitos publicitarios. Los anuncios dirigidos a los consumidores sobre sustancias químicas peligrosas solo tendrían que incluir la frase «Lea siempre la etiqueta y la información del producto antes de su uso», junto con los pictogramas de peligro o la palabra de advertencia pertinentes, lo que eliminaría la necesidad de reproducir información exhaustiva sobre los peligros.
En general, los cambios propuestos al CLP se centran en la digitalización, el etiquetado simplificado y unos requisitos de cumplimiento más prácticos, lo que ofrece un ahorro potencial en costes y trámites administrativos para la industria, al tiempo que se mantiene una comunicación eficaz de los peligros.
Si necesita ayuda con la clasificación CLP de sustancias o mezclas, póngase en contacto con el equipo de asuntos regulatorios de Kerona Scientific en info@kerona.ie o llame a la oficina al +353 1 8495284.